1536 Inkas, Personas y Jaguares

La Caída del Imperio Inka y la Conquista del Río de la Plata

Vista Desde la Política de los Pueblos Originarios

<
cover

Mientras tanto en la fortaleza de Esquile arrebatada a la guarnición inka, aguardan los combatientes guaraní-chiriguano. Algunos de ellos pertenecen a los famosos Guardianes de la Neblina, guerreros místicos que buscan la perfección espiritual. Otros son miembros del Kereimbá, un grupo de élite formado por temerarios guerreros suicidas que se convierten en tigre cuando entran en acción. A su lado luchan los Tapíy, exclavos-soldado de nacionalidad arawaq, adultos, padres de familia obligados a luchar. Escudos humanos que siempre marchan por delante. Y también están los jóvenes mestizos hijos de madre arawaq y padre guaraní, que quieren demostrar su valor para mejorar en la escala social. Ellos son los más violentos. Tienen que demostrar que pueden alcanzar el Aguyé, la perfección, como si fueran auténticos guaraní. Van a la guerra llenos plumas, pircings de hueso y tatuajes. Visten corazas de cuero y collares de plata y oro que brillan al sol, deslumbrando al oponente. Antes de luchar bailan durante días en derredor del enemigo para hechizarlo, y se transforman literalmente en animales durante el combate. Adquieren los poderes de la selva, resistencia infinita, super oído, visión nocturna, invulnerabilidad, percepción psíquica. Según el antropólogo riograndense Carlos de Moraes “la idea de kerembá expresa de forma contundente cómo los seres de la selva pueden modificar los cuerpos humanos transformándolos en una especie de super-héroes” una explicación que este investigador recolectó del mburuvicha de la comunidad de Massiambú quien le aclaró que, “... en aquella época existía en algunas ciudades guaraní una especie de guardián llamado kerembá, al cual lo iban preparando desde niño. Este kerembá no era un ser humano normal, nadie podía alcanzarlo, podía escuchar y ver todo lo que ocurría en la selva. Y conocía todos los trucos que nos brinda la naturaleza. Era ágil, rápido y podía ver muy lejos, como un águila”. Los hombres que ocupan la fortaleza hacia donde baja la gente de Almagro son todos guerreros. Hay que destacar este punto. No hay mujeres y niños ni personas mayores en esa fortaleza. No es una tava, una ciudad guaraní de las muchas que pueblan la frontera inka, con sus huertas y selváticos cotos de caza, sus niños riendo y sus arroyos de aguas cristalinas...

Historia Originaria del Fin del Mundo
Es una trilogía que narra los hechos políticos sucedidos en Argentina y sus países limítrofes desde la invasión del Imperio Inka en 1380 hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata En 1776.

Libro 1 Inkas del Sur
Abarca desde 1380 a 1580, 200 años desde la invasión militar incaica hasta la caída de los últimos inkas rebeldes de Vilcabamba que resistían la invasión española.
Narra la creación y desarrollo de las 5 provincias incaicas de Argentina, así como los intereses y  posiciones adoptadas por los líderes locales durante la Guerra Civil Inka.

Libro 2. Personas Verdaderas en la Tierra Sin Mal
La pugna entre las Comunidades Organizadas Guaraní y los representantes locales del Imperio Español por ocupar la centralidad política, tras la caída del Imperio Incaico.

Libro 3. Jaguar, Caballo y Poder. El Negocio Argento
Desde el levantamiento de la Confederación Kallchaq bajo el mando de un Inka Andaluz hasta la derrota de las Autarquías Charrúa a ambos lados del Río de la Plata. Los hechos imprescindibles para entender porqué la creación del Virreinato de Buenos Aires inauguró un nuevo ciclo económico.

Historia Originaria del Fin del Mundo
Es una trilogía que narra los hechos políticos sucedidos en Argentina y sus países limítrofes desde la invasión del Imperio Inka en 1380 hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata En 1776.

Libro 1 Inkas del Sur
Abarca desde 1380 a 1580, 200 años desde la invasión militar incaica hasta la caída de los últimos inkas rebeldes de Vilcabamba que resistían la invasión española.
Narra la creación y desarrollo de las 5 provincias incaicas de Argentina, así como los intereses y  posiciones adoptadas por los líderes locales durante la Guerra Civil Inka.

cover

Mientras tanto en la fortaleza de Esquile arrebatada a la guarnición inka, aguardan los combatientes guaraní-chiriguano. Algunos de ellos pertenecen a los famosos Guardianes de la Neblina, guerreros místicos que buscan la perfección espiritual. Otros son miembros del Kereimbá, un grupo de élite formado por temerarios guerreros suicidas que se convierten en tigre cuando entran en acción. A su lado luchan los Tapíy, exclavos-soldado de nacionalidad arawaq, adultos, padres de familia obligados a luchar. Escudos humanos que siempre marchan por delante. Y también están los jóvenes mestizos hijos de madre arawaq y padre guaraní, que quieren demostrar su valor para mejorar en la escala social. Ellos son los más violentos. Tienen que demostrar que pueden alcanzar el Aguyé, la perfección, como si fueran auténticos guaraní. Van a la guerra llenos plumas, pircings de hueso y tatuajes. Visten corazas de cuero y collares de plata y oro que brillan al sol, deslumbrando al oponente. Antes de luchar bailan durante días en derredor del enemigo para hechizarlo, y se transforman literalmente en animales durante el combate. Adquieren los poderes de la selva, resistencia infinita, super oído, visión nocturna, invulnerabilidad, percepción psíquica. Según el antropólogo riograndense Carlos de Moraes “la idea de kerembá expresa de forma contundente cómo los seres de la selva pueden modificar los cuerpos humanos transformándolos en una especie de super-héroes” una explicación que este investigador recolectó del mburuvicha de la comunidad de Massiambú quien le aclaró que, “... en aquella época existía en algunas ciudades guaraní una especie de guardián llamado kerembá, al cual lo iban preparando desde niño. Este kerembá no era un ser humano normal, nadie podía alcanzarlo, podía escuchar y ver todo lo que ocurría en la selva. Y conocía todos los trucos que nos brinda la naturaleza. Era ágil, rápido y podía ver muy lejos, como un águila”. Los hombres que ocupan la fortaleza hacia donde baja la gente de Almagro son todos guerreros. Hay que destacar este punto. No hay mujeres y niños ni personas mayores en esa fortaleza. No es una tava, una ciudad guaraní de las muchas que pueblan la frontera inka, con sus huertas y selváticos cotos de caza, sus niños riendo y sus arroyos de aguas cristalinas...

Personas Verdaderas en la Tierra Sin Mal
La pugna entre las Comunidades Organizadas Guaraní y los representantes locales del Imperio Español por ocupar la centralidad política, tras la caída del Imperio Incaico.

Jaguar, Caballo y Poder. El Negocio Argento
Desde el levantamiento de la Confederación Kallchaq bajo el mando de un Inka Andaluz hasta la derrota de las Autarquías Charrúa a ambos lados del Río de la Plata. Los hechos imprescindibles para entender porqué la creación del Virreinato de Buenos Aires inauguró un nuevo ciclo económico.

Inkas, Personas y Jaguares

Historia Originaria del Fin del Mundo

Historia Originaria del fin del mundo

Historias que hablan de personas, animales, espíritus y naturaleza, historias que hablan del poder.

Las historias que ahora vas a conocer realmente sucedieron. Sus protagonistas dejaron escritos y restos físicos que los historiadores y arqueólogos están traduciendo. Hay testamentos, pleitos, escudos de armas, cartas escritas a un padre, perlas venecianas, vasos, flechas, encantamientos almacenados en nudos. Hay redes de pesca, pieles de 500 años y las miradas de dos niñas congeladas por un rayo en las alturas salteñas. Hay estrellas dibujadas en la piedra, el rostro de un profeta guaraní a orillas del Paraná. Poemas a una abuela que se convirtió en luna. Hay barcos y arcabuces. Hay bosques almacenados en la fría estratigrafía de la tierra. Y testamentos de gente que se amaba. Y también está la dura piedra que atravesó un yelmo en Buenos Aires. Son las historias más antiguas de nuestros antepasados, de las cuales tenemos alguna base empírica que nos permita decir, esto quizás sucedió así. Nosotros llegamos a ellas buscando respuesta a lo que nos pasa. Juntas forman una historia que habla del principio, de fundaciones e incendios, de la vida y de la muerte. Pero también de la música y el fuego que sonó e iluminó la zona más austral del mundo. Y como sucedió en el sur del sur y habla de personas, animales, espíritus y naturaleza, realmente podemos decir que en definitiva habla de todo, que habla del poder y del origen. Que es una historia originaria del fin del mundo.


“La Historia

Es siempre más rica, más variada

más viva y más ingeniosa

de lo que incluso el mejor historiador

pueda imaginar”.

  • .
  • Paul Feyerabend

Una Historia de Inkas, Personas y Jaguares

 

 

¿Quieres leer Inkas, Personas y Jaguares? Suscríbete

 

Historia Originaria del fin del mundo

Historias que hablan de personas, animales, espíritus y naturaleza, historias que hablan del poder.

Las historias que ahora vas a conocer realmente sucedieron. Sus protagonistas dejaron escritos y restos físicos que los historiadores y arqueólogos están traduciendo. Hay testamentos, pleitos, escudos de armas, cartas escritas a un padre, perlas venecianas, vasos, flechas, encantamientos almacenados en nudos.

Hay redes de pesca, pieles de 500 años y las miradas de dos niñas congeladas por un rayo en las alturas salteñas. Hay estrellas dibujadas en la piedra, el rostro de un profeta guaraní a orillas del Paraná. Poemas a una abuela que se convirtió en luna. Hay barcos y arcabuces. Hay bosques almacenados en la fría estratigrafía de la tierra.

Y testamentos de gente que se amaba. Y también está la dura piedra que atravesó un yelmo en Buenos Aires. Son las historias más antiguas de nuestros antepasados, de las cuales tenemos alguna base empírica que nos permita decir, esto quizás sucedió así. Nosotros llegamos a ellas buscando respuesta a lo que nos pasa.

Juntas forman una historia que habla del principio, de fundaciones e incendios, de la vida y de la muerte. Pero también de la música y el fuego que sonó e iluminó la zona más austral del mundo.

Y como sucedió en el sur del sur y habla de personas, animales, espíritus y naturaleza, realmente podemos decir que en definitiva habla de todo, que habla del poder y del origen. Que es una historia originaria del fin del mundo.


“La Historia

Es siempre más rica, más variada

más viva y más ingeniosa

de lo que incluso el mejor historiador

pueda imaginar”.

  • .
  • Paul Feyerabend

Una Historia de Inkas, Personas y Jaguares

En qué estábamos

Cuando llegó Don Pedro de Mendoza

Enero de 1536

Durante el gobierno del Apu Challku Yupanqi, gobernador de las cinco provincias inka de Argentina, se inició la invasión europea por el sur del Imperio. El Adelantado Don Pedro de Mendoza con 2.000 efectivos entre españoles, alemanes y guaraníes brasileños desembarcó y ocupó la playa del río donde hoy esta Buenos Aires. Los banqueros de la Casa Welser habían apostado fuerte por él, dos de los catorce grandes buques de su armada transportaban mercaderías financiadas por el banco para comerciar con el Inka y otras autoridades locales. Un fuerte escuadrón de mercenarios alemanes provistos del sistema de armas más letal de Europa los custodiaban. En ambos buques se apilaban vajillas venecianas, tejidos finos, armas y herramientas de acero. Todo era carísimo y completamente nuevo en estas tierras, a cambio pretendían acceder a los metales preciosos y perlas del “rey blanco” como llamaban al Inka. Lo de blanco era por la platería que lo cubría, por el argento, y “Terra Argentea” llamaron a las orillas de la caprichosas aguas marrones del río.  Las valiosas mercancías estaban vigiladas por esos mercenarios, veteranos de las guerras europeas y verdadero ejército privado del los Welser. Iban armados con descomunales espadas de dos metros de largo y arcabuces que sembraban terror en el campo de batalla. Mirando la costa del río, los loros barranqueros sobrevolando las arboledas del Paraná y las lejanas humaredas de las ciudades guaraní escondidas en la selva del delta, no tenían forma de saber que seis meses después los dos barcos estarían ardiendo en el estuario y la mayoría de ellos habría muerto, bien debilitados por el hambre o degollados por el delgado filo de una takapé, la espada-clava de los combatientes guaraní.  Mientras se montaba la cabeza de playa de Buenos Aires el gobernador Challku estaba en Catamarca, en la ciudad de El Shinkal, la moderna capital inka de Argentina, un enclave espectacular con un diseño urbano que imitaba el de Cuzco y que había sido inaugurado hacía pocos años como centro administrativo. En Catamarca Challku estaba acordando con los Titaqin, los jefes territoriales diaguita, el protocolo de un evento muy importante, el próximo arribo del Inka Pawllu y su nuevo aliado, Don Diego de Almagro.  Al ser el funcionario de más alto rango en Argentina, Challku tenía que garantizar que la comitiva de Pawllu, heredero al trono, fuera bien atendida.

 

>> Seguir leyendo


<—  Atawallpa,“Uno de los hombres más nobles y ricos de la tierra” según André Thevet en “Retratos de Hombres Ilustres, Griegos, Latinos y Paganos”, 1575.

En qué estábamos

Cuando llegó Don Pedro de Mendoza

Enero de 1536

Durante el gobierno del Apu Challku Yupanqi, gobernador de las cinco provincias inka de Argentina, se inició la invasión europea por el sur del Imperio.

El Adelantado Don Pedro de Mendoza con 2.000 efectivos entre españoles, alemanes y guaraníes brasileños desembarcó y ocupó la playa del río donde hoy esta Buenos Aires.

Los banqueros de la Casa Welser habían apostado fuerte por él, dos de los catorce grandes buques de su armada transportaban mercaderías financiadas por el banco para comerciar con el Inka y otras autoridades locales.

Un fuerte escuadrón de mercenarios alemanes provistos del sistema de armas más letal de Europa los custodiaban. En ambos buques se apilaban vajillas venecianas, tejidos finos, armas y herramientas de acero.

Todo era carísimo y completamente nuevo en estas tierras, a cambio pretendían acceder a los metales preciosos y perlas del “rey blanco” como llamaban al Inka.

Lo de blanco era por la platería que lo cubría, por el argento, y “Terra Argentea” llamaron a las orillas de la caprichosas aguas marrones del río. 

Las valiosas mercancías estaban vigiladas por esos mercenarios, veteranos de las guerras europeas y verdadero ejército privado del los Welser. Iban armados con descomunales espadas de dos metros de largo y arcabuces que sembraban terror en el campo de batalla.

Mirando la costa del río, los loros barranqueros sobrevolando las arboledas del Paraná y las lejanas humaredas de las ciudades guaraní escondidas en la selva del delta, no tenían forma de saber que seis meses después los dos barcos estarían ardiendo en el estuario y la mayoría de ellos habría muerto, bien debilitados por el hambre o degollados por el delgado filo de una takapé, la espada-clava de los combatientes guaraní. 

Mientras se montaba la cabeza de playa de Buenos Aires el gobernador Challku estaba en Catamarca, en la ciudad de El Shinkal, la moderna capital inka de Argentina, un enclave espectacular con un diseño urbano que imitaba el de Cuzco y que había sido inaugurado hacía pocos años como centro administrativo.

En Catamarca Challku estaba acordando con los Titaqin, los jefes territoriales diaguita, el protocolo de un evento muy importante, el próximo arribo del Inka Pawllu y su nuevo aliado, Don Diego de Almagro. 

Al ser el funcionario de más alto rango en Argentina, Challku tenía que garantizar que la comitiva de Pawllu, heredero al trono, fuera bien atendida

>> Seguir leyendo

Los próceres anteriores

Hay una historia antes de La Historia

Quien era quien en la política Argentina del siglo 16

Karaí Otiguará

En las islas del Delta del Tigre,  un año antes del desembarco de Don Pedro de Mendoza, este líder guaraní  alertó sobre lo que vendría, “una nueva ley”, un nuevo tekó o forma de ser, diferente del teko marangatú, la ley tradicional. >> Seguir Leyendo

Challku Yupanqi

En 1536 en el territorio argentino ningún líder político tenía a su disposición los recursos económicos y militares que poseía el Gobernador Challku, tenía lo que hoy llamamos “territorialidad” en las 5 provincias inkas. >> Seguir Leyendo

Titaqin Kallchaq

Conocido por los españoles como Don Juan Calchaquí enfrentó a los invasores toda la vida, a veces políticamente a veces militarmente pero siempre fiel al gobierno legítimo del Inka Manqu exilado en Vilcabamba. >> Seguir Leyendo